“The “word of the year” designation notwithstanding, podcasting remains the nichiest of niche media”. Esta frase de la nota que le dedica Slate al resumen de lo que pasó durante 2005 con el podcasting es una buena manera de introducirnos dentro de la discusión: ¿cuán importante ha sido todo lo que pasó en los últimos doce meses? La mayor parte de los usuarios de la Red sigue sin tener mucha idea de que se trata todo esto. Y los que saben y están impulsando el formato se están rompiendo la cabeza para lograr dos cosas: meter a los podcasts dentro de las conversaciones en la Web, como lo han logrado muy bien los blogs, y monetizar el fenómeno. Por ahora, ambas intenciones están lejos de lograrse. Por el lado positivo, hay que destacar que el concepto está cada vez más arraigado en la Web: menos de lo que esperarían sus defensores más exaltados, pero con una difusión creciente. Aún estamos esperando, eso sí, ver cuales serán las innovaciones estilísticas y de formato que mostrará el podcast como nuevo medio de creación de contenidos en la Web.
Por el lado de las conversaciones, los podcasts siguen teniendo problemas serios: no se puede buscar en ellos -ha habido algunos intentos de crear buscadores específicos para el formato, pero aún falta mucho- y no se pueden dejar comentarios en el mismo programa, en tanto éste se difunde no en vivo sino de manera grabada. El motor del suceso de los blogs fue la posibilidad de que lectores y bloggers colaboraran en hacer mejores contenidos; por ahora, en el terreno del podcasting esa facilidad de colaboración brilla por su ausencia.
La segunda es la monetización. O sea, sacar dinero del podcasting y de su audiencia. Hay mucho buzz alrededor del tema de la Web 2.0. ¿Y cómo proponen sacar algún provecho muchos de los que hacen segmentos de audio en Internet? Simple: insertar publicidades en medio de los programas. O sea, algo que hace la radio hace muchas décadas. ¿Y las soluciones innovadoras? En el momento en el cuál la gente le huye como peste a las tandas publicitarias -miren el fenómeno Tivo con la televisión- hay quienes quieren reintroducirlas en el podcast. En cierta medida, es como si la cuestión de la publicidad en el podcasting se encontrara en el mismo punto que en los blogs a principios de 2002: con la intención de monetizarlos pero sin herramientas realmente sencillas para hacerlo. Después apareció Google Adsense, Yahoo! y todo el resto, y esa discusión pasó al olvido, al menos por el lado del texto.
¿Como le irá al podcasting en 2006? Desde ya, muy bien. El tema será si ese “muy bien” estará a la altura de las expectativas sobre el formato. Y logrará combinar una serie importante de factores: innovaciones estilísticas; interacción con blogs y otros formatos de generación de contenidos; nuevas estrategias de monetización que no hagan base en la publicidad tradicional; y posibilidades de mayor colaboración entre podcasters y oyentes.
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